viernes, 12 de febrero de 2010

Capitulo 24


Lorena está llorando sobre los hombros de Susana.
--No sé como consolarte, amiga.
El celular de Lorena no deja de sonar.
--No vas a tomar la llamada?
--No, es Juan. No quiero verlo.
Susana acaricia a Lorena con mucho cariño:
--No te puedes quedar aquí encerrada siempre y no lo digo por mi. Lo digo por ti. ¿qué vas a hacer con Juan?
Lorena habla con la voz rota:
--Juan es el hombre que yo amo… ¿¿porqué no podemos estar juntos?
--Si tú lo amas no debes dejar que nada te separe de sus brazos…
--Pero es que una cosa es que sea infiel y yo lo pueda perdonar pero ¿¿cómo voy a ser feliz sobre el cadáver de esa pobre chica?
Lorena llora amargamente abrazada a su amiga:
--¡a veces Juan parece que no tiene sentimientos, ¿¿cómo es posible que no se sienta responsable que Sandra haya hecho esta locura.?
--no somos responsables de los actos de los demás…
Lorena no está de acuerdo con su amiga. La atormentan los remordimientos.
--¡¡Marc se quiso matar por nuestra culpa y Sandra está muerta¡
--Piensa que ha sido el destino, si Marc se salvó y Sandra no… pues es porqué tenía que ser así, que era su hora.
Lorena va diciendo que no llorando sangre.
--¡¡No, no¡ ¡¡Juan se burló de ella, la ilusionó¡ ¡¡Los dos nos portamos mal tanto con Sandra como con Marc, fueron unas víctimas pero es que para Sandra era muy importante ser virgen y pasó por encima de eso…¡
--No sería tan importante cuando no se lo pensó, por lo que yo sé, Sandra siempre había estado enamorada de Juan y ella sabía que él te amaba a ti. Yo conozco a Juan, es un infiel, un mujeriego pero nunca hace promesas. Tal vez no aclara las cosas pero no te engaña… Si ella se veía ya convertida en su mujer no es culpa de Juan…
Lorena se levanta. Va hacia la ventana. Siente que la falta el aire.
--Ahora deben estar enterrándola y Juan ni se ha molestado a ir.
Susana abraza a Lorena por la espalda:
--No es el viudo. Nadie le puede reclamar nada, tuvo una relación con ella y no cuajó… ¿se le puede condenar por eso? En el amor no hay garantías… ¿es que tú y yo no hemos sufrido por amor?
--A mí me hubiera gustado ir pero no he tenido valor. Todos me van a acusar, me habrían insultado y yo no me podría defender porque tienen razón…
--todos se apoyaron a ti, Juan es tuyo, Sandra es quien te lo quiso robar no al revés como fue diciendo ella…
--Pero Sandra está muerta y yo no puedo seguir disfrutando del hombre que la llevó a la tumba.
--¿y qué vas a hacer?
Cuando estaba mejor que nunca con Juan, cuando estaba segura que ahora sí sería para siempre.
--Juan no es mi hombre y yo me empeño en volver una y otra vez con él pero esto demuestra que no, que Juan no es para mí…
--Esto es una tontería…
Susana se muestra más tranquila, lo que quiere es que Lorena se dé cuenta que no es responsable de lo que hizo Sandra.
--¡¡quien sabe lo que pensaba esa loca momentos hace¡ ¡¡a lo mejor pues ya estaba enferma¡ ¡Por favor que cuantas mujeres del siglo pasado las han dejado desvirgadas y embarazadas y han seguido adelante¡ ¡¡a estas alturas en pleno siglo 21 sólo una loca piensa de esa manera¡
A Lorena le parece una falta de respecto la manera en la que Susana está hablando de Sandra.
--Está muerta y por mi culpa. Más respecto.
--¡que no es culpa tuya, que manía¡
Lorena tiene claro que sí que lo es y nada que le diga su amiga podrá hacer cambiar de opinión.
--¿y entonces qué vas a hacer?
Y aunque le duele en el alma decirlo:
--Romper con Juan para siempre.
Y llora. Llora abrazada a su amiga, Susana sigue tratando de ayudarla.
--Piénsalo bien, no puedes ir diciendo si o no a ese hombre, se va a cansar de ti y entonces sí lo habrás perdido para siempre.
Para Lorena no es fácil:
--No puedo mirar y saber que una infeliz se mató por culpa de nuestro amor.
--¿y entonces vas a volver con Marc?
Eso sí lo tiene claro:
--No, nunca. Ya le he hecho mucho daño. Marc necesita que alguien lo apoye, no que estén con él por pena… Marc me odia y ni si quiera me cree digna de cuidar a un animal pero bueno Nonín creo que le ayudará más a él… yo no merezco nada, todo es por mi culpa.
Se hace un silencio. Susana ya no sabe qué decirle.
--¿Y cómo está? Tu chico va con él ¿no?
Susana está contenta por la solidaridad de su pareja.
--Si supieras como lo protege, se ha convertido en su sombra. Se sintió tan mal por lo que pasó… Se sintió responsable porque os ayudó…
--Él no tiene la culpa de nada, su intención era buena. Los únicos responsables somos Juan y yo.
--Así es, nadie son responsables de lo que hagan los demás… Nadie.
Aunque quisiera Lorena no puede ver las cosas de la misma manera.

Por su lado, José María está en el hospital con Marc. Se pasa a su lado todo el tiempo que puede. No le va a decir que él ayudó a Juan, no quiere lastimarlo, que piense que es amigo de Juan y no de él cuando se siente más amigo de Marc que el otro. José María no quería que Marc siguiera engañado por Lorena. Ahora le duele ver a su amigo tan destruido pero le tiende la mano. Marc no tiene ganas ni de comer, ni de moverse. Nunca ha tenido un amigo, el apoyo de José María lo anima.
--¡si es necesario te lo doy en la boca¡
Le gusta tener un amigo y come para que no se enfade.
--venga, vamos a dar una vuelta… Esta clínica tiene un jardín bien bonito.
José María convence a Marc para que se levante de la cama. El novio de Susana se tapa la nariz:
--¡pero tío, que apestas¡ ¡¡¿Cuánto haces que no te duchas¡?
José María lo manda a la ducha. Marc está débil, José María lo sostiene. Marc se ducha y José María está al lado de la bañera por si se cae. Trata de animarlo. Le duele verlo tan decaído:
--Cambia, lucha por ella…
--Lorena me dejó por el guapo… Es lo normal… Soy un monstruo.
Marc tiene una actitud demasiado negativa
--Tú no eres feo…
--Lo dices tú que eres todo músculo…
--¿y crees que esto se hace solo? Tú puedes lograrlo…
Marc habla con amargura. José María se muestra amable, positivo.
--Tú crees que con este cuerpo se puede llegar a enamorar a una mujer…
Se agarra los genitales con desprecio:
--¡mira que tamaño, cualquiera se va a reír¡
José María le sonríe con cariño:
--si vale, eso no tiene arreglo pero bueno… ya aprenderás a usarla mejor, eso es lo que cuenta…
--¿y como aprenderé si ninguna mujer se acostará con un feo como yo si no es por pena?—Marc con su habitual amargura.
--Si me ayudas yo te convertiré en un chico tan guapo o más que Juan, podrás luchar con él de igual a igual si lo deseas o conquistar a otra mujer…
José María se muestra tan positivo que Marc empieza a creer en él:
--¿eso es posible?
José María le pasa la toalla. Marc sale de la ducha. El otro le pone la mano en el hombro:
--Es cuestión de disciplina, te vienes a mi gimnasio, yo te hago una tabla de ejercicios… Eso sí tienes que hacer todo lo que yo te diga y en unos meses tendrás un cuerpo tan o mejor que el de Juan…
Marc sonríe emociona al pensar que pueda competir con Juan de igual a igual por el amor de Lorena.
--¡¡si, sí¡ ¡quiero eso¡
A José María le gusta haber logrado que Marc tenga ganas de vivir. Lo abraza con cariño mientras Marc le agradece todo lo que hace por él.



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